1. Skip to Menu
  2. Skip to Content
  3. Skip to Footer>
                                           

PDFImprimirCorreo electrónico

El daño moral y el perjuicio moral

Por: SÁNCHEZ MEDALAbogados.
 
La figura del Daño Moral históricamente había sido muy poco explorada en la práctica del derecho mexicano; sin embargo, al día de hoy esta figura cada vez cobra mayor actualidad en los litigios de nuestro país; por poner un ejemplo, este despacho en la última década ha patrocinado más de 40 litigios de daño moral tanto ejerciendo la acción como en defensa de la misma, representando a diversas empresas, medios de comunicación y particulares; situación que ha generado, una verdadera especialidad de nuestros servicios como litigantes, junto con la ya conocida especialidad de litigios relacionados con el cumplimiento de contratos.
 
En atención a lo anterior, hemos explorado y estudiado esta figura del daño moral, también desde el aspecto del perjuicio moral en la regulación que establece el Código Civil para el Distrito Federal y sin perjuicio de otros ordenamientos que pueden regir la materia, como lo son, entre otros, la Ley Federal del Derecho de Autor, que sólo protege ciertos bienes jurídicos.
 
El Perjuicio Moral es la privación del incremento de la reputación, el prestigio o consideración positiva que de una persona tienen los demás, causado de manera directa por un hecho ilícito.
 
Para ilustrar al lector lo que es el perjuicio moral, a continuación planteamos algunos casos prácticos.
 
Primer Caso.-Suponga el lector que acude a su despacho de abogados un mercadólogo desconocido quien afirma ser autor de una estrategia original de mercadotecnia que ha sido atribuida a otro mercadólogo con un amplio reconocimiento a nivel nacional e internacional; y precisamente esta estrategia ha contribuido a incrementar su prestigio y reconocimiento; mientras que nuestro mercadólogo desconocido, quien cuenta con evidencia documental, fotográfica y testimonial para acreditar que él es el creador de la estrategia de mérito, se duele de que el prestigiado mercadólogo se atribuya su estrategia, y que toda la comunidad de empresas y agencias de mercadotecnia no le reconocen como el creador de dicha estrategia.
 
Segundo Caso.-Al despacho de abogados corporativos del lector, acude una empresa multinacional que solicita el desarrollo de una estrategia jurídica que le permita desarrollar su negocio en México.  En consecuencia, el abogado plantea una novedosa estructura corporativa con elementos totalmente originales que protegen al cliente de su competencia y le reducen, dentro del marco legal, el pago de impuestos, elaborando las actas constitutivas y los contratos correspondientes. Sin embargo, el cliente, seducido por otro despacho corporativo, abandona el primer despacho llevándose con él toda la documentación.  El nuevo despacho utiliza la misma estrategia y documentos de mérito proporcionados por el cliente y esto lleva al nuevo despacho corporativo a un gran reconocimiento de la comunidad de abogados corporativos y de gran parte de la sociedad como los autores de la exitosa estrategia.
 
En los ejemplos propuestos, las personas que son víctimas de un hecho ilícito, no sufren propiamente un menoscabo en su reputación, prestigio o consideración que de sí tienen los demás.  Esto es, no se les desprestigia con adjetivos infamantes e injuriosos; sin embargo, las victimas del hecho ilícito no obtienen el reconocimiento social que en justicia les corresponde, porque la comunidad de la que forman parte reconoce como creadores de estas estrategias a personas diversas; a esta situación nosotros la denominamos perjuicio moral.
 
El hecho de que nuestra legislación y la doctrina utilicen el término de daño moral, podría dar lugar a que se considere como objeto de reparación solamente el menoscabo al patrimonio moral, y no así a que éste no se vea incrementado al desconocerse el mérito intelectual de un creador (perjuicio moral).  Apoyaría tal consideración la definición legal de daño.
 
ARTÍCULO 2108.- Se entiende por daño la pérdida o menoscabo sufrido en el patrimonio por la falta de cumplimiento de una obligación.
 
Sin embargo, nuestra postura es que el Derecho Positivo Mexicano  sanciona la reparación del perjuicio moral como parte de la figura “Daño Moral”.  La interpretación gramatical de los artículos 1916, 1910 y 1915 de nuestro Código Civil, así como una interpretación teleológica de dichos preceptos apoya nuestra tesis.
 
 
INTERPRETACIÓN GRAMATICAL
 
En efecto, el artículo 1916 del Código Civil regula el daño moral de la siguiente manera:
 
ARTÍCULO 1916.- Por daño moral se entiende la afectación que una persona sufre en sus sentimientos, afectos, creencias, decoro, honor, reputación, vida privada, configuración y aspectos físicos, o bien en la consideración que de sí misma tienen los demás. Se presumirá que hubo daño moral cuando se vulnere o menoscabe ilegítimamente la libertad o la integridad física o psíquica de las personas.
 
Como puede observarse, el precepto transcrito utiliza el vocablo “afectación” que es, de acuerdo con el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española, la acción de afectar, es decir, menoscabar, perjudicar o influir desfavorablemente.  Dicho en otras palabras, el precepto citado contempla tanto el menoscabo como el perjuicio.
 
Por otra parte, el artículo 1910 y el 1915 del Código Civil, establecen:
 
ARTÍCULO 1910.- El que obrando ilícitamente  o contra las buenas costumbres cause daño a otro, está obligado a repararlo, a menos que demuestre que el daño se produjo como consecuencia de culpa o negligencia inexcusable de la víctima.
 
ARTÍCULO 1915.- La reparación del daño debe consistir a elección del ofendido, en el restablecimiento de la situación anterior, cuando ello sea posible, o en el pago de daños y perjuicios.
 
Así las cosas, los artículos transcritos definen al daño en términos genéricos, esto es, tanto en la causación de perjuicios como en la causación de un daño (en sentido estricto), los criterios que se transcriben a continuación refrendan que para el derecho mexicano el término daño genéricamente incluye al perjuicio como al daño en sentido estricto.
 
Sexta Época
No. Registro: 271724
Instancia: Tercera Sala
Tesis Aislada
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Cuarta Parte, XXVIII
Materia(s): Civil
Tesis:
Página:   152
 
DAÑOS EN SENTIDO LATO, PRESCRIPCION DE LA ACCION DE REPARACION DE.
Aunque el artículo 1934 del Código Civil se refiere concretamente a la "reparación de los daños", esa expresión debe interpretarse en el sentido lato, es decir, comprendiendo en ella tanto los daños como los perjuicios tomados en sentido estricto según los artículos 2108 y 2109 del mismo ordenamiento. En apoyo de lo anterior se encuentra el artículo 1910 que se refiere a la obligación de reparar el daño que cause quien obre ilícitamente, y el 1915 que previene que la reparación del mismo daño debe consistir en el restablecimiento de la situación anterior a él, y cuando ello no sea posible en el pago de daños y perjuicios, en los que se usa la palabra daño en dos sentidos, primero en sentido lato, que corresponde a los términos del mencionado artículo 1934, y luego en sentido estricto, como lo define la regla del 2108 ya citado cuando habla de daños y perjuicios. En tal virtud resulta evidente que el término en que prescribe la acción para exigir la reparación de los daños considerados en sentido lato es de dos años, como lo establece el precitado artículo 1934, porque cuando se demanda el pago de daños y perjuicios se esta ejercitando implícitamente la acción de reparación de daño en sentido lato; y por consiguiente no es aplicable el artículo 1159 del mismo código donde se encuentra la regla general de la prescripción negativa de diez años, la cual no se aplica a los casos de excepción previstos expresamente en la ley, como sucede en la especie.
 
Amparo directo 919/58. Martín Tognola Rodríguez y coagraviados. 26 de octubre de 1959. Mayoría de tres votos. Disidente: José Castro Estrada. Ponente: Gabriel García Rojas.
 
 
 
 
Sexta Época
No. Registro: 258965
Instancia: Primera Sala
Tesis Aislada
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Segunda Parte, CXV
Materia(s): Civil
Tesis:
Página:    19
 
DAÑO Y PERJUICIO, DIFERENCIA ENTRE (LEGISLACION DEL DISTRITO Y TERRITORIOS FEDERALES).
Conforme a la legislación civil, artículos 2108 y 2109, el daño implica pérdida o menoscabo sufrido en el patrimonio, por falta de cumplimiento de una obligación, y el perjuicio la privación de cualquier ganancia lícita, que debiera haberse obtenido con el cumplimiento de la obligación. Lo cierto es que jurídicamente, tanto el daño como el perjuicio, implican lesión al patrimonio, pues según la connotación que al término daño asigna Escriche en su Diccionario de Legislación y Jurisprudencia: es el detrimento, perjuicio o menoscabo que se recibe por culpa de otro en la hacienda o la persona. En general, todo daño puede causarse por dolo o malicia, por culpa o por caso fortuito; importando mucho en cualquier evento, saber el modo para arreglar la responsabilidad que debe exigirse. Como es de verse, aun cuando la legislación civil define en dos preceptos al daño y el perjuicio, en realidad no existe entre los términos daño y perjuicio, sino una diferencia de matiz, pero de todas formas, la parte de la pérdida o menoscabo tratándose del daño, o la privación de cualquier ganancia lícita, tratándose del perjuicio, de todas formas, éste y el daño repercuten en el patrimonio.
 
Amparo directo 4809/66. Carlos Morales Saldívar y coagraviados. 20 de enero de 1967. Cinco votos. Ponente: Agustín Mercado Alarcón.
 
De lo anterior, podemos concluir que en nuestro Derecho Positivo Mexicano cuando utiliza el término “daño”, no siempre se constriñe necesariamente al menoscabo, sino que en ocasiones se utiliza en sentido genérico abarcando también al perjuicio. En consecuencia, cuando la Ley establece el daño moral, dicha expresión debe entenderse en el sentido genérico, esto es, abarcando tanto el menoscabo del patrimonio moral (daño) como su falta de incremento (perjuicio).
 
 
INTERPRETACIÓN TELEOLÓGICA
 
Consideramos que no sólo la interpretación gramatical de los preceptos citados apoya la tesis de que el perjuicio moral también debe ser reparado de conformidad con el Derecho Civil Mexicano, también la interpretación teleológica apoya dicha tesis. En efecto, el principio general del derecho que funda la responsabilidad civil extracontractual, es que las personas deben responder de las consecuencias de sus actos y en consecuencia, si causan un daño o un perjuicio deben repararlo o indemnizarlo (alterum non laedere).
 
Por lo expuesto, consideramos que el Código Civil bajo la figura del daño moral reconoce la figura del perjuicio moral.  En consecuencia, los casos planteados al inicio, pueden ser planteados como causa de pedir en las acciones de responsabilidad civil extracontractual y deben obtener sentencias de condena.
 
Por último, es de hacer notar que para litigar este tipo de asuntos de daño moral, se requiere un gran esfuerzo técnico, puesto que la acreditación de los elementos de esta figura, como lo son, la conducta ilícita, el daño y/o perjuicio a los derechos de la personalidad y la relación de causalidad entre éstos, requieren un estudio profundo tanto práctico como teórico, ya sea para una defensa prudente y responsable, así como para ejercer de manera seria y adecuada este tipo de acción.

Atención en linea.

L-V 9:30 AM - 2:30 PM 
      4:30 PM - 7:30 PM